jueves, 12 de enero de 2012

Hipertrofia, el secreto del crecimiento de los músculos


Es verdad que esta entrada es bastante espesa, pero será interesante para los que busquen respuesta a los interrogantes acerca de la manera en la que nuestros músculos crecen.
Para los que no tengáis tantas ansias de información científica, al final está la parte más práctica donde se indican los procedimientos mediante los cuales conseguimos el crecimiento de los músculos.

Para empezar, un poco de anatomía muscular:

El sarcómero es la parte del músculo mas pequeña y contráctil del mismo, la unidad más básica y funcional. Está formado por dos proteínas: una de filamentos pesados (miosina) y otra de filamentos finos (actina). Para realizar una contracción muscular, estas proteínas deben acercarse con ayuda del ion calcio Ca++ (mineral esencial para la contracción muscular).

                                   


Envolviendo a los sacórmeros, encontramos las microfibrillas musculares, y envolviendo a estas se hallan las fibras musculares, que a su vez están rodeadas de capilares. Ya por ultimo, el músculo engloba estos conjuntos y en cada uno de sus extremos, los tendones son los encargados de unirse a los huesos para transmitir la energía mecánica.


Podríamos descubrir la hipertrofia como un incremento de la sección transversal del músculo, pero de una forma mas exacta diremos que se trata de un agrandamiento de las fibras musculares (como consecuencia da un incremento de la talla y numero de miofibrillas), un aumento de la cantidad de tejido conectivo y otros tejidos no contráctiles del músculo (ligamentos, cartílagos y tendones), y un aumento de la vascuralización.

Este conjunto de fenómenos hace que exista un incremento del tamaño de las fibras musculares. Lo que todavía no se ha podido demostrar es que también se produzca un aumento del número de fibras (la duplicidad de las fibras denominada hiperplasia).

Al realizar contracciones musculares se desencadenan microrrouturas en las bandas Z de las miofibrillas de la misma longitud del sarcómero (unidad de las células musculares estriadas), esto propicia una recuperación de esas microlesiones reforzando las bandas antiguas lo que lleva a un aumento de la fibra muscular lo que a su vez se traduce en un incremento muy notable de la fuerza.

Respecto al aumento del tejido conectivo, es necesario saber que el músculo tiene una parte del tejido no contráctil (este representa aproximadamente entre un 10% – 13% del músculo), un 5% – 7% del cual es colágeno (tendones y ligamentos).

Cabe destacar que algunos estudios (Mc Dougall, 1979) han observado que en entrenamientos de fuerza, hay una disminución de la densidad capilar y del volumen de las mitocondrias de la fibra muscular, dejando en evidencia la relación tan desproporcionada de adaptación del músculo frente al sistema capilar.

¿Cómo conseguir la hipertrofia muscular?



Hay muy variadas formas de entrenar la hipertrofia muscular. Una de las mas conocidas es la clasica 10×10 de Cometti (diez series por diez repeticiones). La variación de la intensidad se dará en función de la recuperación entre series y la carga.
                            
Otro tipo de entrenamiento clásico es el entrenamiento piramidal de intensidades comprendidas entre diez y seis repeticiones, aunque también se puede conseguir una hipertrofia mediante un entrenamiento lineal, practicando un 4×6, 4×8 o 4×10 (en ese tipo de entrenamiento, el número de repeticiones suele tener relación con el tipo de la fibra muscular de la persona que está entrenando, algo que aunque no se aprecia a simple vista,  una persona cualificada podrá determinar después de algunas sesiones de entrenamiento). Hay que recordar que las fibras musculares rapidas FT o llb se contraen más rápidamente  se fatigan antes y generan más fuerza que las de tipo 1 lentas ST. La clasificación de la fibra muscular depende del tipo de miosina del sarcomero (en las fibras rápidas , la miosina es capaz de hidrolizar rapidamente el ATP, mientras que cuando esto sucede de forma más pausada, hablaremos de fibras lentas).


Respecto al tiempo de recuperación entre series, es importante que no exceda los dos minutos, (este parámetro varia en función de cada individuo 30"/2', entendiéndose como ideal el minuto de descanso) Se debe a que lo que buscamos es una congestión del músculo. Diferente sería si nuestro objetivo se centrara en la adquisición de fuerza máxima cuyo entrenamiento requiere unas recuperaciones completas para poder desarrollar picos de casi al 100% de la fuerza en todo el entrenamiento.


Para cualquier duda o pregunta, dejen comentario o contacten personalmente conmigo.
¡Espero que os resultara interesante y práctico!



martes, 6 de diciembre de 2011

Claves del entrenamiento abdominal. [Parte I]


Abdominales tradicionales Vs. Abdominales hipopresivos.

Las últimas tendencias en trabajo abdominal tachan al método tradicional de entrenamiento abdominal como perjudicial e incluso peligroso queriéndolos eliminar por completo de los programas de entrenamiento.

           En mi opinión, hemos alcanzado un punto de inflexión en el que deberíamos replantearnos la eficacia de ambos métodos ya que los dos acarrean problemas en nuestra fisiología corporal.

         Los acérrimos seguidores del método hipopresivo nos abruman con investigaciones que desvalorizan el método tradicional, aquí dejo una lista con algunas de las conclusiones de estas investigaciones.


Cuadro de texto: Problemas de los abdoinales tradicionales          Tras la lectura de estos impactantes datos, es normal que no queramos realizar ni un “crunch” o “curl-up” más. Lo están consiguiendo, estamos abandonando el trabajo de contracción de nuestros músculos abdominales para introducir esta nueva y compleja tendencia.

Hay que tener presente que estas investigaciones no están cien por cien avaladas y aunque fueran ciertas, no deberíamos abandonar los programas de ejercitación abdominal tradicional, más adelante descubriremos porqué.

Los flexores de la cadera son fuertes, mientras que los abdominales generalmente son más débiles y menos resistentes que estos. Por tanto encontramos un desequilibrio muscular donde los músculos más fuertes sustituirán la función de los más débiles: Ley del más fuerte.

       Así por ejemplo, una persona con debilidad en la zona abdominal no podrá realizar correctamente un movimiento de incorporación con el tronco flexionado efectuándolo con la parte baja de la espalda hiperextendida. La repetición de este movimiento supone un acortamiento excesivo en los músculos flexores de la cadera, cargando la zona lumbar y desembocando en incómodas molestias. Por esta razón es por la que debemos cuidar esta zona, previniendo debilidades a largo plazo y lo que es más importante: tratando de conseguir un equilibrio entre los flexores abdominales y los flexores de la cadera.

La importancia de un buen programa de abdominales específicos. La unificación.

           Llegados a este punto, nos encontramos con la necesidad de incluir el entrenamiento abdominal en las sesiones de entrenamiento diarias, permitiendo crear una sólida base que impida el desarrollo de este tipo de lesiones. Pero claro, ahora topamos con el problema de que ejercitar los abdominales de manera tradicional conlleva una serie de riesgos bastante importantes, pero por otro lado, si no los ejercito, sufriré descompensaciones.
Como solución al dilema, hemos elaborado este programa en el que trataremos de unificar las dos tendencias de entrenamiento abdominal en un mismo programa, combinando ejercicios clásicos (flexiones de cadera) o hiperpresivos y de nueva tendencia o hipopresivos.
Mediante esta unificación lograremos extraer lo mejor de cada tendencia, siendo cada ejercicio una parte esencial dentro del programa.

Por: Álvaro López Escalona.

En unos días publicaremos la segunda la parte... Mientras coméntanos: ¿Qué opinas acerca de los abdominales? ¿Los ejercitas lo suficiente? ¿ Confías en los métodos modernos o eres más convencional?